Carmen Elvira Trujillo, de Caquetá. A través de la pintura libera el horror que padeció su hermano quien estuvo secuestrado, situación que ella describe como un infierno. Quiere crear conciencia y aportarle un poco a la sanación de las heridas de todos aquellos que padecieron ese horror. Ha participado en varias versiones del salón BAT de arte popular.